5 consejos para viajar siendo vegano

¡Hola criaturillas!

¿Se puede viajar siendo vegano?

¿Cuántas veces os han dicho que es muy difícil comer vegano estando de viaje? ¿Cuántas veces nos hemos tenido que conformar con una triste ensalada o unas patatas fritas? Bueno, pues esto se ha acabado. Yo creo que comer 100% vegetal cuando estamos de viaje no es tan imposible como lo pintan. Probablemente no comamos igual de bien que en casa pero esto sucede de igual manera si queremos llevar una alimentación saludable o una dieta específica para conseguir unos objetivos determinados en el gimnasio y sin embargo estas últimas opciones están más aceptadas socialmente que el hecho de no querer dañar animales.

A mí me encanta viajar, de hecho, me encanta viajar con Shaki siempre que puedo. Tanto para viajar con perro como para viajar siendo vegana, sólo hace falta un poquito de planificación. Así que os dejo por aquí mis consejos y experiencias viajando 🙂

5 consejos para viajar siendo vegano

  1. Planificación: de la misma forma que planificamos el viaje, el equipaje, el alojamiento, etc. se puede planificar la comida. Puedes buscar los sitios veganos/vegetarianos del lugar al que vas usando tripadvisor o HappyCow o preguntando en los diferentes grupos de gente vegana de cada ciudad que encuentras en Facebook. Ésta última opción la recomiendo fervientemente porque creo que es dónde se consiguen las mejores recomendaciones. Así que si vas a un congreso, por ejemplo, puedes buscar cuál es el sitio más cercano con opciones al que puedes ir durante la comida.
    Ejemplo: siempre que voy a una ciudad pregunto por mis RRSS qué lugar me recomiendan para comer y además, suelo conocer gente preciosa gracias a ello.
  2. Previsión: Una persona vegana previsora vale por dos. Si el tema de la comida no depende de ti o vas con gente que no quiere acompañarte a comer a sitios con opciones, siempre puedes asegurarte de que tu comida no va a ser solo lechuga llevando algo en tu mochila para añadirle. Por ejemplo, los frutos secos, son un gran aliado o algunos vasitos de tofu (ya sea natural o de sabores si prefieres llevártelo para comerlo de postre/merienda). Siempre que viajo en mi mochila hay frutos secos, fruta deshidratada, fruta (los dátiles son una buena opción porque dan mucha energía), galletitas, barritas, etc.
    Ejemplo: hace poco estuve en un congreso en la Universidad de Málaga y en la cafetería de la Facultad de Letras la única opción vegana era una ensalada de pasta, cuscus o arroz con pepino y tomate. Le añadí un poco de hummus y  como también llevaba tofu al cacao de postre ya tuve una comida bastante completa.
  3. Explora un poco: muchas veces en la carta podemos encontrar una opción que nos venga bien si la adaptamos un poco. Así que mi consejo es que sonrías mucho y seas la persona más maja del mundo para pedir que te adapten algo. A veces podemos pedir dos primeros del menú (gazpacho, pisto con patatas fritas) y fruta de postre. En este punto también te recomiendo ponerte un poco en el lugar de la persona que te está atendiendo, tal vez nunca ha escuchado lo que es ser vegano o lo confunde con vegetariano así que te sugiero que en lugar de meterte en un debate moral, le expliques directamente lo que puedes comer y lo que no y así le facilitarás el trabajo. Un truco que uso yo, es ver qué están comiendo en otras mesas y así coger ideas de lo que puedo comer para pedírselo directamente como por ejemplo: pisto sin huevo, salmorejo sin tropezones, tomates aliñados, etc. Si somos agradables y les facilitamos el trabajo, con un poco de voluntad por ambas partes siempre se consigue comer algo.
    Ejemplo: en un bar de carretera al que solo acuden cazadores en el que a mi familia le gusta parar cuando vamos a Cádiz de vacaciones, pedí un plato combinado de patatas fritas, tomate aliñado y pimientos verdes fritos. Tal vez no es ni lo más sano ni lo más completo del mundo, pero conseguí comer bien y barato.
  4. Restaurantes con comida del mundo: en muchos restaurantes de comida marroquí , india o asiática vamos a encontrar opciones fácilmente para comer como un cuscus de verduras, hummus, falafel, shushi, tallarines fritos con verduras, etc. Son opciones que te pueden venir muy bien si vas con gente.
    Ejemplo: cuando estuve en Bruselas entré a un sitio que se suponía que tenía hamburguesas japonesas y bowls y había opciones en las que cambiaban la carne por tofu y el precio era más económico.
  5. Prepara tu comida: si ninguna de estas opciones te resulta factible o apetecible, siempre puedes preparar tu propia comida ya sea con antelación el día anterior o entrando a un supermercado, comprando algo de fruta/verdura, pan, legumbres, guacamole, hummus, hamburguesas vegetales (si quieres algo más elaborado), taboulé, etc. y puedes disfrutarlo en la calle y probablemente te resultará una opción más barata.
    Ejemplo: los bocadillos los puedes hacer de filetes de legumbres, de tortilla de patatas, de aguacate con hamburguesas vegetales, de hummus y aguacate, de tofu a la plancha con verduras, etc.

Conlusión

Con un poco de previsión y planificación, podemos evitar casi todos los problemas que nos surgen cuando viajamos. Recuerda que los frutos secos no deben faltar nunca en tu mochila y que si quieres llevar una alimentación sana, debes priorizarlos por encima de productos refinados como pueden ser las galletas. ¡A disfrutar del viaje!

¡Hasta pronto criaturillas!

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